Intervención interior para la adecuación de dos salas de reuniones (28 y 29), entendidas como espacios de trabajo flexibles y de uso intensivo. El proyecto busca mejorar el confort, la funcionalidad y la claridad espacial, resolviendo la transición entre áreas comunes y ámbitos de reunión con una solución sobria y precisa.
La propuesta se apoya en una organización clara del mobiliario y en una atmósfera neutra que favorece la concentración. La iluminación y los acabados se plantean desde criterios de durabilidad y mantenimiento, cuidando el detalle constructivo y la lectura unitaria del conjunto.